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Los templos de Quito lucen desolados en la emergencia sanitaria

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Con las puertas cerradas. Así continúan las iglesias católicas de la capital. La mañana del domingo 26 de abril del 2020, templos que antes de la emergencia sanitaria generada por el covid-19 congregaban a cientos de fieles, aún lucen desolados.

Los templos de Quito lucen desolados en la emergencia sanitaria

Ese es el caso de San Francisco, La Merced, La Basílica, La Catedral, Santo Tomás de Aquino y La Dolorosa.

En los alrededores de esos lugares, hay un profundo silencio. Usualmente, en estos espacios, las mañanas de los domingos, había cientos de creyentes caminando en los alrededores, se registraba un fuerte movimiento de vehículos, bastante congestión y la infaltable presencia de ventas ambulantes. Pero ahora, la realidad es distinta.

Al pie de la iglesia de La Merced, las huellas de huéspedes son evidentes: cartones y costales envueltos a unos metros de la puerta de ingreso muestran que aún hay personas que pasan la noche en estos espacios. Los llamados ‘habitantes de calle’, son los únicos visitantes de esta iglesia del Centro Histórico de la capital.

En el Convento de San Francisco, los tres accesos a la puerta principal del templo están cerrados. En este tradicional espacio, las personas de escasos recursos que habitualmente acudían al lugar, a la espera de una contribución de los fieles, no han regresado durante las últimas semanas.

Del mismo modo, en las afueras de la iglesia de Santo Tomás de Aquino no se ven las imágenes de vehículos parqueados de lado y lado de la vía principal. Lo propio sucede en la iglesia de La Dolorosa.

Estas construcciones que forman parte de la riqueza patrimonial del Distrito, son testigos del impacto de la pandemia en la capital.

Algunos devotos piden que los templos se abran al menos, con una capacidad mínima, donde se respeten las medidas de seguridad dictadas por el Gobierno. Una de ellos es María Fernanda Quijos, quien asiste a la Iglesia de la parroquia de El Condado.

“Yo estoy dispuesta a ir a misa con la mascarillas, con el pañuelo envuelto en mi cabeza, con todo lo que me digan. También a respetar el distanciamiento de dos metros con los vecinos, pero es hora de volver a doblar rodillas frente a la imagen de mi Dios, para clamarle para que todo esta pesadilla termine”, dice la creyente.

Para el retorno de los fieles a las iglesias se prevé que esta semana se defina el protocolo respectivo y se entregue al COE Nacional para el análisis correspondiente. De ser así, las iglesias podrían abrirse desde el mes de mayo.

El Consejo de Presidencia de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y algunos obispos analizaron con la ministra de Gobierno, María Paula Romo, en una reunión virtual realizada el jueves pasado, la apertura de los templos en tres fases.

El resultado de la cita: desde el viernes 24 de abril se empezaría a conformar una comisión para analizar los dos protocolos que permitirían la asistencia de los fieles a las iglesias. El análisis se da para evitar que ocurra un nuevo rebrote del virus, una vez que estos espacios (al igual que otros en la ciudad) abran sus puertas.

En la reunión se mencionó que la reapertura de los templos responde al pedido “espiritual de un pueblo mayoritariamente creyente y católico”.

Desde la Iglesia también se hizo mención a que del aislamiento hay que pasar al distanciamiento de una manera ordenada. Sin embargo, mientras se definen los protocolos que deberán ser cumplidos a cabalidad por los fieles, las personas deberán conformarse con seguir las misas y los rituales religiosos a través de redes sociales, como se lo ha hecho hasta el momento.

https://www.elcomercio.com/actualidad/templos-quito-desolados-emergencia-sanitaria.html