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JAIME ROLDÓS, 34 AÑOS DESPUÉS, UNA HERIDA QUE NO CICATRIZA ¿ACCIDENTE O ATENTADO?

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Jaime Roldós Aguilera, el primer mandatario elegido democráticamente tras el régimen militar instaurado en Ecuador durante casi una década, se opuso al ‘Plan Cóndor’, una estrategia de represión de las dictaduras que dejó miles de muertos y desaparecidos.

Hace 34 años, el pueblo ecuatoriano despidió entre lágrimas y desconcierto al presidente Jaime Roldós Aguilera, a su esposa Martha Bucaram, y a la comitiva que los acompañaba, luego de morir en un trágico accidente aéreo una tarde del 24 de mayo de 1981.

 

Tras la guerra con el Perú, Roldós pronunció su famoso discurso del 24 de mayo en el Estadio Olímpico “Atahualpa”, para honrar a los héroes de Paquisha antes de subirse al avión que nunca aterrizó. El avión Beechcraft que llevó al presidente y a su esposa debía aterrizar en Macará, provincia de Loja, para después tomar un helicóptero que los llevaría hasta la población de Zapotillo, sin embargo, el vuelo nunca llegó a su lugar de destino.

 

El avión, el presidente, su comitiva y los tripulantes se encontraron la tarde de aquel 24 de mayo calcinados sobre el cerro Huayrapungo a pocos minutos de la población de Celica. Junto a Roldós y su esposa murieron otras 7 personas entre ellas, el ministro de Defensa Marco Subía y su esposa.

 

Treinta y cuatro años han pasado desde aquel fatídico día que quedó grabado en la memoria de aquella generación de los 80, en los libros de historia que hablan del gobernante ecuatoriano muerto en un accidente aéreo, y sobre todo en la mente de los familiares e hijos del expresidente, quienes mantienen una herida abierta en sus corazones, quienes hasta la actualidad exigen una investigación amplia y precisa del caso, pues el término “accidente aéreo” es para ellos una hipótesis que oculta el posible asesinato del ex jefe de Estado.

 

“Sobre la muerte del expresidente Jaime Roldós Aguilera, tenemos ya todo el expediente. Hemos iniciado una indagación porque presumimos que pudo, insisto, pudo haber una ejecución extrajudicial”. Galo Chiriboga.

 

Informe fiscal despierta el caso de Jaime Roldós

La familia Roldós Aguilera y los hijos de Jaime Roldós y Martha Bucaram, mantienen una lucha incesante por conocer detalles de la muerte del expresidente, ya que no reconocen el informe oficial y sostienen la teoría del asesinato del ex jefe de Estado.

 

El caso de la muerte del expresidente, despertó en la memoria de los ecuatorianos, después de volver al proceso de indagación, luego de un informe emitido por el Ministerio de Defensa ecuatoriano y de la Fiscalía General del Estado, donde mencionan el denominado “Plan Cóndor”.

 

Ecuador fue uno de los países de Sudamérica donde se aplicó el ‘Plan Cóndor’, de acuerdo a un documento de la CIA (Agencia Central de Inteligencia), al que se refiere la Fiscalía.

 

Jaime Roldós, fue opositor al ‘Plan Cóndor’ y coordinó la acción represiva de las dictaduras del Cono Sur, por lo que pudo haber sido víctima de una “ejecución extrajudicial”, reveló la Fiscalía el 11 de marzo de 2015. “Sobre la muerte del expresidente Jaime Roldós, tenemos ya todo el expediente. Hemos iniciado una indagación porque presumimos que pudo, insisto, pudo haber una ejecución extrajudicial”, dijo el fiscal General Galo Chiriboga, en un acto en la Asamblea Legislativa.

 

La Fiscalía informó que la Dirección de la Comisión de la Verdad y Derechos Humanos de la Fiscalía obtuvieron los documentos que revelan esos datos. Según el órgano de justicia, el acceso a esta información se realizó en coordinación con el Archivo de Seguridad Nacional (NSA).

 

Se habría desclasificado documentación de la CIA, como parte de la indagación previa abierta por la Fiscalía para investigar las causas del accidente del 24 de mayo de 1981. En su informe, el Fiscal Galo Chiriboga, señaló que el documento desclasificado de la CIA permite conocer que Ecuador fue parte del ‘Plan Cóndor’ desde mediados de 1978, cuando estaba en el poder el triunvirato militar.

 

El código de Ecuador fue ‘Cóndor 7’, y se conoce que el desaparecido oficial argentino Nigra, viajó a Ecuador para instalar un sistema de telecomunicaciones que vinculó al país con esa estructura represiva continental. La documentación también advierte que oficiales ecuatorianos viajaron a Chile a prepararse en Inteligencia dentro de ese Plan.

 

Otra de las piezas que ha impulsado la reapertura del caso, es un documental exhibido en el 2013, que denunció inconsistencias en la versión oficial sobre el fallecimiento de Roldós.

 

Las dictaduras del Cono Sur se iniciaron en Paraguay (1954-89) y siguieron en Brasil (1964-85), Uruguay (1973-85), Chile (1973-90) y Argentina (1966-73 y 1976-83). El documental “La Muerte de Jaime Roldós” dejó latente la hipótesis de que Jaime Roldós Aguilera, pudo ser víctima de una alianza hasta hace poco secreta entre militares ecuatorianos y argentinos. Según Chiriboga, la F0iscalía está revisando archivos sobre el ‘Plan Cóndor’ en Paraguay y Argentina.

 

Roldós, cuyo gobierno debía concluir en agosto de 1984, falleció al estrellarse el avión en el que viajaba con su esposa y otras siete personas, incluido el entonces ministro de Defensa, Gral. Marco Subía, quienes también perecieron. La aeronave impactó contra un cerro en la provincia andina de Loja, en el límite con Perú.

Apoyo de Merco Sur

La Fiscalía General del Estado, informó que ha solicitado a los países sudamericanos, cooperar con la investigación aduciendo “el marco geopolítico” en el que se produjo la muerte del exmandatario, y que estuvo caracterizado por la ejecución del ‘Plan Cóndor’.

 

Los documentos fueron entregados por el ministro de Defensa, Fernando Cordero, en un acto en el que expresó su sorpresa al enterarse de que el avión en el que murió el mandatario “se compró sin la caja negra”, según se refleja en el material desclasificado.

 

También se entregó a la Fiscalía un conjunto de discos compactos con información rescatada de una computadora del Ministerio de Defensa. Según el ministro, al parecer se eliminaron documentos sobre este caso, entre ellos uno relativo a la adquisición del avión que utilizaba el presidente. Además presentó otros informes sobre el vuelo que refieren, por ejemplo, que la nave accidentada hace 34 años fue adquirida sin caja negra.

 

De las cinco actas, Martha Roldós, la hija mayor del fallecido mandatario, cree que la del 22 de mayo de 1981 es la más relevante porque confirmaría una de las hipótesis sobre el fallecimiento de su padre: que fue un atentado tramado por las dictaduras del Cono Sur, críticas de su política de derechos humanos con el apoyo de mandos militares ecuatorianos.

 

Santiago Roldós, el hijo menor del exmandatario, expresó que la familia manejaba la teoría de que el avión fue derribado desde tierra a través de un sabotaje a los instrumentos de navegación, operación que habría sido ejecutada por comandos chilenos del ‘Plan Cóndor’.

 

La familia Roldós espera que Cordero cumpla con su oferta de entregarles más documentos desclasificados; entre ellos, informes del paradero de las turbinas de la nave.

 

“Una de las piezas fundamentales en la investigación es saber qué paso con las turbinas porque son los únicos elementos materiales que sobrevivieron luego de que se maltrató la escena del accidente. Con ellas, si se encuentran, se podría hacer algo…”, enfatizó Martha Roldós Bucaram.

 

Tras la muerte de Roldós, las turbinas fueron enviadas a Zúrich y a Canadá para su análisis, que derivaron en informes contradictorios: uno señaló que los motores estaban apagados al momento del impacto; otro, que sí estaban funcionando.

 

Un dolor que persiste

“¡Un Roldós jamás abandona a su gente!”, enfatiza Mariana Roldós. Agrega que mientras un Roldós esté vivo, y el caso de la muerte de su hermano Jaime siga abierto, ellos insistirán en que se investigue y sancione a quienes resulten implicados en caso de comprobarse que el ex gobernante fue asesinado.

Hablar de Jaime Roldós Aguilera, dentro del clan familiar que lo vio nacer y crecer, es rememorar los ideales de un joven ecuatoriano que gobernó el Ecuador por 21 meses, luego de una década de dictadura militar.

 

Es retroceder a aquel 24 de mayo de 1981. Ubicarnos en aquel tiempo, resulta fácil -eso sí- si quien nos acompaña en ese recuento es Mariana Roldós Aguilera, y no sólo porque se trate de la hermana del fallecido presidente, sino porque como buena literaria, emplea una narrativa que nos evoca a los pormenores de aquel día, hora y lugar.

 

Era la mañana del 24 de mayo de 1981, cuando Mariana Roldós, como rectora del colegio  24 de Mayo, se encontraba con sus alumnos en el Centro Cívico de Guayaquil, participando del homenaje que alumnos de los diversos planteles educativos rinden tradicionalmente a la fecha cívica del 24 de mayo de 1822. Terminó la ceremonia educativa cerca del mediodía y optó por dirigirse a su domicilio ubicado en el centro de la ciudad, pues tenía que ultimar los detalles de un seminario de literatura infantil a nivel regional que se expondría en la provincia de Manabí.

 

Mariana Roldós recuerda que al llegar a su departamento y abrir la puerta lo primero que vio fue la pantalla de su televisor, y en ella la imagen de su hermano, el Presidente, levantando la mano para despedirse de los asistentes al Estadio Olímpico Atahualpa, donde pronunció su último discurso.

 

 

“Cuando observé que mi hermano levantaba la mano, y vi su mirada, fue una imagen que me impactó y me pregunté en mi interior ¿Qué pasa? Sentí una opresión en mi corazón y no tenía la menor idea de lo que podía pasar o estaba pasando”.

 

En su domicilio, recogió a su madre (la mujer que los crió, ya que los hermanos Roldós Aguilera perdieron a su progenitora a temprana edad), y juntas fueron a recoger a su otro hermano, el Ab. León Roldós, que vivía en Quito, y llegaba de visita a Guayaquil.

 

Con voz quebrantada por un dolor que aún persiste en su corazón, Mariana Roldós recuerda, que mientras conducía de regreso a la casa, sentía una angustia que no se podía explicar. “En el camino, mi mamá me llamó la atención y me preguntó qué me pasaba ya que estaba manejando con inseguridad, fue cuando León tomó la palabra y dijo Mariana está tensa, pero yo me siento angustiado y no quiero manejar”, rememora la hermana del expresidente Roldós, al acordarse que ambos sintieron la misma angustia y que en esos momentos no tenía explicación.

 

Agrega “seguí manejando, yo me sentía tensa; de repente sentí una angustia tremenda y en mi espalda una voz que me decía: ‘Marianita, Marianita, Marianita’… Era la voz de mi cuñada Martha. Miré el reloj, eran las 2 y 30 de la tarde. Más tarde cuando conocí la noticia de su muerte, comprendí que había sido ella, Martha quien me llamaba e interpreté que me pedía que cuide a sus hijos”.

 

Al llegar a su domicilio, Mariana Roldós, continuó con la preparación del taller literario que la tenía tan atareada; siendo las 4 y 30 de la tarde, dialoga vía telefónica con uno de los participantes del evento, el escritor quiteño Francisco Delgado, intercambiando ideas para el evento. “En ese momento mi mamá me dice, ‘Mariana ¿qué pasa? Jaimecito (como cariñosamente lo llamaban) no ha llamado’; entonces miré el reloj, y me dije es verdad, él siempre ha llamado para esta hora. Dejé de hablar por teléfono, me llamó otra persona y le dije que le devolvía la llamada, ya que la angustia que había sentido horas atrás era más grande. Llegó las 5 de la tarde y recibimos una llamada de la señora que trabajaba en el Palacio Presidencial, quien nos comunicaba que el avión acababa de caer”.

 

Una premonición que no pudo cambiar el destino

Fue entonces que Mariana Roldós empezó a enlazar una serie de detalles. Hechos, sueños y palabras que los había vivido un mes atrás, que le anunciaron el final de su hermano, un sexto sentido, una premonición que no pudo interpretar y menos evitar el trágico final.

 

Cuenta Mariana Roldós, que en abril de 1981, estuvo en una conferencia en Miami, donde también asistió uno de los hijos de la familia Kennedy (no recuerda el nombre), “yo me encontraba sentada en una fila antes que la de éste señor, y de repente él me mira y dice: ‘el destino de la familia Roldós es como la de los Kennedy’. Mi reacción fue voltearme y responderle “¡Eso jamás!”. Luego de un instante reflexioné y le pedí disculpas por mi reacción”.

 

Mariana Roldós continúa. “A mi regreso a Ecuador, tuve un sueño en que veía que un avión se caía y una serie de rostros que aparecían en torno en ese hecho. Yo pensé que el accidente iba a ocurrirme a mí, y por eso evitaba viajar por esos días. Pero tuve que viajar en avión a Quito, el 21 de mayo, donde mantuve un almuerzo privado con mi hermano y cuñada; en la tarde regresé a Guayaquil, y al llegar a mi casa le dije a mi papá. El avión conmigo no se cae, papá, con quien de nosotros se caerá”, sin imaginar que estaba vaticinando la muerte de su hermano días después.

 

Fue la tarde en que se enteró del fallecimiento de su hermano en aquel accidente aéreo, en que Mariana Roldós, terminó de enlazar los hechos y sueños vividos, cuando al estar en el aeropuerto (su rostro vuelve a quebrantarse) recibiendo junto a su padre los cadáveres de su hermano y cuñada, vio los rostros que acompañaban los restos del expresidente y su esposa, y recordó que eran los mismos que había observado en su sueño.

 

“En ese instante, le dije a mi papá (Santiago Roldós Soria). Papá esos son los rostros que vi en el sueño donde un avión caía. Dígale usted, don o sexto sentido”, señala la educadora, al enfatizar que no es la primera vez que ella intuye o vive situaciones que le hablan de hechos por suceder.

 

Señala que como hermana y ecuatoriana exige justicia en el caso de su hermano y evoca el lema de su familia “¡Un Roldós jamás abandona a su gente!”, enfatizando que mientras un Roldós esté vivo, y el caso de la muerte de su hermano Jaime siga abierto, ellos insistirán en que se investigue y sancione a quienes resulten implicados en caso de comprobarse que el ex gobernante fue asesinado.

 

Para Mariana Roldós el Estado tiene una deuda grande con su familia. “Mi padre murió sin vislumbrar lo que pasó, las ocho personas que estuvieron de una u otra forma relacionadas con información sobre el hecho, detalles del avión, han muerto en accidentes -ninguna de forma natural-, son hechos que nos motiva a seguir en esta lucha y a pedir una información BLANCA del caso”, anota Mariana Roldós.

 

Recuerdos y añoranzas

Mariana Roldós es la albacea de los recuerdos que narran la vida de la familia Roldós.

Mariana Roldós es además la albacea de los recuerdos familiares. A su nuevo domicilio ha trasladado los libros, cuadros, fotografías, cartas, y todos aquellos recuerdos que narran la vida de la familia Roldós.

 

En estos momentos alejada de su labor de educadora, se encuentra redactando un libro de cuentos para menores, denominado “El pequeño Jaime”, en el que narra las aventuras de un niño (su hermano) al que le atraían los actos castrenses, y que escapaba de la vigilancia de su padre para pasar revista a la tropa. Un niño que con su inocencia soñaba a llegar a ser líder, llegar a ser grande, llegar a ser Presidente del Ecuador.

 

“¡Ustedes van a ver yo voy a ser un día General!”, le decía Jaimecito Roldós a sus hermanos, cuando apenas tenía 6 años. Hoy 32 años después, fue algo más que un general… Fue el Dr. Jaime Roldós Aguilera, Presidente del Ecuador.

 

Jaime Roldós

Jaime Roldós Aguilera (Guayaquil, 1941 – Zapatillo, 1981) político ecuatoriano, presidente del país entre 1979 y 1981. Estudió en el colegio Vicente Rocafuerte de Guayaquil y, posteriormente, en la universidad local, de la que egresó con el título de abogado. Ejerció la docencia en colegios y universidades de Guayaquil. En 1968 fue electo diputado; reelegido en 1970, demostró entonces una extraordinaria oratoria y una gran capacidad de comunicación con las masas.

 

Como dirigente político fundó un nuevo partido: Pueblo, Cambio y Democracia (PCD). El veto de los militares al viejo dirigente Assad Bucaram propició la imagen de Roldós a la candidatura presidencial en las elecciones de 1978, en las que resultó electo junto a su candidato de fórmula Oswaldo Hurtado. Tras asumir la presidencia el 10 de agosto de 1979, Roldós mostró una gran autonomía política respecto a las fuerzas que contribuyeron a su triunfo, y a lo largo de su mandato buscó proyectar una nueva imagen del país en el exterior. Mantuvo una línea de gobierno prudente pero progresista, que fue obstaculizada en numerosas ocasiones por la oposición parlamentaria.

 

Entre las obras más destacadas de su administración se encuentran la creación del Banco Ecuatoriano de Desarrollo (BEDE), la puesta en marcha del Plan Nacional de Alfabetización, la creación de nuevas escuelas y colegios, la instalación de miles de nuevas líneas telefónicas y una gestión nacionalista de la política petrolera. Murió en un accidente aéreo cerca de Zapotillo, Loja, el 24 de mayo de 1981, junto a su esposa Martha Bucaram y la comitiva presidencial que lo acompañaba. (Fuente Wikipedia).

 

Destacados

  • Roldós, cuyo gobierno debía concluir en agosto de 1984, falleció al estrellarse el avión en el que viajaba con su esposa y otras siete personas, incluido el entonces ministro de Defensa, Gral. Marco Subía, quienes también perecieron. La aeronave impactó contra un cerro en la provincia andina de Loja, en el límite con Perú.

 

  • El informe oficial, habla de un accidente aéreo con base en un informe técnico que fue tildado de prematuro por la familia y amigos de Roldós, quien gobernó entre 1979 y 1981.

 

  • Roldós Aguilera, el primer mandatario elegido democráticamente tras el régimen militar instaurado en Ecuador durante casi una década, se opuso al ‘Plan Cóndor’, una estrategia de represión de las dictaduras que dejó miles de muertos y desaparecidos.

 

  • Jaime Roldós, fue el artífice de la denominada “Carta de Conducta” que firmaron los gobiernos democráticos suramericanos que se oponían a regímenes dictatoriales, defendían los derechos humanos y rechazaban toda forma de intervencionismo, lo que le ganó el rechazo de gobiernos dictatoriales o intervencionistas.

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Por: Julia Abifandi