Inicio Redacción ¡CUIDADO! LA ‘H’ AL ACECHO DE NUESTROS JÓVENES

¡CUIDADO! LA ‘H’ AL ACECHO DE NUESTROS JÓVENES

694
0

Jorge Luis y David son dos jóvenes de 13 años, ambos entraron al mundo de las drogas por curiosidad, querían saber qué se sentía, creían que podían controlar la hache, la cual era su objetivo, pues veían que algunos “amigos” por su casa y en el colegio la consumían como si fuese caramelos. Pero como dice aquel viejo y conocido refrán: “la curiosidad mató al gato”, y como reflexiona David, en ese tiempo él pensaba que vacilaba la droga “pero después la droga comenzó a vacilarlo” a él.

 

Ambos adolescentes contaron su vida desde aquel día en que aceptaron su primera dosis de ‘hache’.

 

Los padres de Jorge Luis se separaron cuando él tenía casi un año de nacido, de ese tiempo acá, lo que sabe de la vida de su padre es poco, pues como dice el menor, cada quien hace su vida por su lado.

 

La familia de David es distinta, sus padres siguen juntos, casi nunca vio peleas entre ellos, no obstante, su inocencia de querer experimentar y creer saberlo todo, le pasó factura.

 

“La droga te quita los estudios, te quita los sueños… Mi sueño es ser bombero y sé que con esfuerzo y perseverancia lo lograré”, contó Jorge Luis (nombre protegido), quien tiene 13 años de edad y lleva dos meses en una clínica de rehabilitación para adolescentes.

“La droga te quita los estudios, te quita los sueños”

“Yo comencé a consumir por curiosidad porque quería saber qué se sentía, en ese tiempo tenía 12 años. Yo tenía mis amigos –dos tenían 13 y el otro 15 años- y ellos me dijeron para consumir, así que fuimos a buscar donde vendían hasta que lo encontramos y nos fuimos de largo. En mi casa estaba todo bien, no habían problemas ni nada. Yo no vivo en un barrio tranquilo, así que veía como desde la noche comenzaban a vender droga cerca de mi casa. Comencé probando ‘plo plo’ porque me engañaron diciendo que era ‘H’, hasta que llegué al lugar donde sí me vendieron la ‘H’ y ahí me fui de largo porque sí hubo resultados con esa droga, o sea sí sentí los efectos: tenía adormecimiento, problemas al orinar, era más espontáneo, etc. A los dos meses me metí más a las drogas, comencé a robar en la calle, le robaba a mi mamá, comencé hacer cosas que nunca hice antes. Mi mamá se dio cuenta que yo consumía, cuando ella entró al baño y encontró una navaja que tenía una linterna y en lugar de la linterna había una fundita de polvo y al preguntarme que era, le dije que no era nada, así que me envió a Cuenca a casa de un familiar por tres meses, mientras estuve por allá no consumí nada pero cuando regresé a Guayaquil recaí.

 

La segunda recaída fue peor porque ya yo dormía en la calle. Mis actitudes cambiaron completamente, le gritaba a mi mamá, me fui a la calle y robaba. Yo manipulaba a mi mamá diciéndole que era mentira lo que comentaban en el barrio, hasta que un día me hizo un examen de sangre y me aparecieron todas las drogas que consumía: plo plo, hache, marihuana y coca; cuando mi mamá vio el examen se sintió destrozada ni siquiera me pegó.

 

¿Mi papá? Bueno, él tiene otro compromiso, él hace su vida y yo hago la mía. Él me dejó más o menos al año de nacido, soy el segundo de seis hermanos, soy la oveja negra de mi familia. La hache te hace que no tengas consideración de ninguna manera y después de pegarle una patada a mi papá porque me había encerrado y encadenado para que no me vaya, en un descuido de mi mamá, me solté y me fui.

 

Mi mamá está destrozada y yo quiero enmendar todo lo que he hecho. Yo sé que estuve mal y mi mamá se culpa por todo lo que he hecho, pero no es culpa de ella, esto es culpa mía porque yo fui el que busqué las drogas, por eso trato de enmendar todo lo que hecho, quiero volver a empezar.

 

Quisiera enviar un mensaje a los chicos como yo, que entraron a este oscuro mundo de las drogas. Quiero decirles que busquen ayuda, porque ustedes pueden creer que la pueden controlar pero no es así, la droga coge cuerpo y te gobierna. Y los que aún no la han consumido, que no la consuman porque eso no los va a llevar a nada bueno, los puede llevar a la cárcel incluso a la muerte. La droga te quita los estudios, te quita los sueños… mi sueño es ser bombero y sé que con esfuerzo y perseverancia lo lograré”, contó Jorge Luis (nombre protegido), quien tiene 13 años de edad y lleva dos meses en una clínica de rehabilitación para adolescentes.

 

“… una madre tiene esperanza de que su hijo se rehabilite y cambie”, expresó David, mientras se esforzaba en vano por contener las lágrimas, que de a poco resbalaban por sus mejillas.

“Yo vacilaba la droga, pero después la droga comienza a vacilarlo a uno”

A David, como lo llamaremos en este reportaje, es otro adolescente que cayó en los tentáculos de las drogas también por curiosidad. Confesó que él se dejó llevar por un supuesto amigo, que en un inicio le “regalaba” la sustancia, lo que era de su porción, para luego venderle los “pases” (sorbetes con hache); al poco tiempo David comenzó a buscarlo para que le venda más dosis, empezando su declive.

 

“Mi estado de ánimo y de pensar cambiaron mucho, yo pensaba que podía controlarlo pero no era así. Yo comencé a consumir a los 11 años, dejé a mis amigos sanos y mi mamá comenzó a sospechar porque ya no jugaba con ellos y porque también me ausentaba dos o cuatro horas de la casa, después me iba por más tiempo y ella salía a buscarme por ahí. Mi mamá lo confirmó por medio de un examen y cuando abrió el sobre de los análisis en casa cuando llegó de trabajar, lo que vi en su rostro me dejó pasmado… Vi lágrimas en el rostro de mi madre, vi su decepción, sentí su tristeza, porque yo estaba consumiendo y yo la estaba engañando. Me sentí muy mal, porque es feo ver llorar a una madre y ella no me habló por varios días, mi papá tampoco me hablaba. Un día antes de llegar a la clínica, mi mamá me pidió que me pusiera los sueros para limpiarme, pero yo me escapé, de ahí me cogieron unos policías que me llevaron al Cuartel Modelo, luego me pasaron a la Dinapen donde pasé un día, después a un juzgado y la jueza me derivó a esta clínica. Yo saldré de aquí rehabilitado porque no quiero hacer sufrir a mi madre. Es triste ver sufrir a una madre por la culpa de un hijo.

 

Si yo pudiera retroceder el tiempo, no volvería a recibir nunca más la dosis que me dio este mal amigo porque sé que me estaría haciendo otra vez daño, porque de qué serviría estar encerrado tanto tiempo en una clínica para volver a hacer lo mismo, es como si tirara todo el esfuerzo de mi madre a la basura, porque una madre tiene esperanza de que su hijo se rehabilite y cambie”, concluyó David, mientras trataba en vano de no llorar.    

 

A pesar de ello, sin importar si le fallaron o no a sus padres, o si sus progenitores viven juntos o separados, al final son dos personas distintas pero con tragedias iguales, tal como dice aquella canción de Rubén Blades: “Por más drogas que uses y por más que nos abuses, la familia y yo tenemos que atenderte, porque sólo quien tiene hijos entiende, que el deber de un padre, no acaba jamás, que el amor de padre y madre no se cansa de entregar, que deseamos para ustedes, lo que nunca hemos tenido, que a pesar de los problemas, familia es familia y cariño, es cariño”.

 

Reformas al COIP

Luego de conocer las cifras alarmantes del consumo y expendio de drogas, en especial la llamada “hache”, el Presidente de la República, Rafael Correa, a inicios de septiembre de este año, anunció un fortalecimiento en su política de “cero tolerancia” a estas sustancias y exigió a la Asamblea Nacional que aprueben a corto plazo las reformas que permitan el traspaso del Consejo Nacional de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) a la Presidencia de la República como una entidad adscrita y así endurecer las sanciones penales para el microtráfico.

 

La Asamblea Nacional postergó para el jueves 24 de septiembre 2015 la votación del proyecto de Ley de Prevención Integral de Drogas, con el que se busca endurecer las penas por el tráfico de estupefacientes. Sin embargo, el día llegó y el tema sobre la sanción al microtráfico de drogas dividió al bloque de Alianza PAIS. Los oficialistas no llegaron a un acuerdo sobre las penas que se incluirán en la nueva ley de estupefacientes y el proyecto de ley fue postergado para segundo debate.

 

El 1 de octubre de 2015 la mayoría de Alianza PAIS en la Asamblea Nacional se allanó a la postura del Presidente de la República, Rafael Correa. El pleno aprobó, en segundo debate, la nueva Ley de Prevención Integral de Drogas. La reforma al COIP se aprobó con 92 votos a favor (84 de Alianza PAIS), 16 en contra, uno en blanco y 13 abstenciones.

 

El documento contiene 43 artículos, 9 disposiciones generales, 17 transitorias, 3 reformatorias, 4 derogatorias y 1 disposición final en la que se establece que la Ley entraría en vigencia después de 90 días a partir de su publicación en el Registro Oficial.

 

Los legisladores modificaron el artículo 220 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). La sanción para el tráfico de sustancias estupefacientes y psicotrópicas en la mínima escala pasa de seis meses de prisión, a una pena de uno a tres años; y, en mediana escala sube de una pena de tres años a una sanción de entre tres y cinco años.

 

El texto de la Ley de Droga será enviado al Ejecutivo para su sanción u objeción –total o parcial–.

 

Nueva tabla de tenencia de drogas

El Consep presentó el jueves 10 de septiembre 2015 la tabla modificada que sanciona el tráfico de estupefacientes en mínima, mediana, alta y gran escala. Ahora la escala mínima de heroína (‘H’) va de cero a 0,1 gramo, la media de 0,1 a 0,2 gramos, la alta de 0,2 a 20 y la grande de 20 gramos para arriba. En la parte de las sustancias psicotrópicas, se modificaron las cantidades de posesión de anfetaminas, metilendioxifenetilamina (MDA), y el Éxtasis (MDMA).

 

Según Paola Tama, directora de Comunicación del Consep, en la nueva tabla no solo se ha modificado la tenencia de la heroína, sino también las cantidades de posesión de pasta base de cocaína, clorhidrato de cocaína y marihuana. Indicó que el objetivo de reducir el gramaje es sancionar a los microtraficantes.

 

“¿Queremos acabar con la droga entre los jóvenes? Habrá que meter presos a los microtraficantes (…) He exigido que haya sanciones más fuertes para los microtraficantes”, dijo Rafael Correa en su enlace del 5 de septiembre pasado.

 

SUSTANCIAS ESTUPEFACIENTES

Tabla que se aplicaría a partir de la vigencia del COIP

Septiembre 2015                  

Escala (gr.)    Heroína            Pasta base            Clorhidrato               Marihuana

                                                 de cocaína            de cocaína                                                          

                        Mín.    Máx.     Mín.     Máx.         Mín.    Máx.               Mín.     Máx.

Mínima             0          0,1          0           2               0          1                    0            20

Mediana           0,1        0,2          2         50               1        50                  20          300

Alta                  0,2        20         50    2.000             50   5.000                300     10.000

Gran escala   20 en adelante    2.000 en adelante   5.000 en adelante   10.000 en adelante

 

 

SUSTANCIAS PSICOTRÓPICAS

Tabla que se aplica a partir de la vigencia del COIP

Septiembre 2015                  

Escala (gr.)       Anfetaminas    Metilendioxifenetilamina    Éxtasis

                                                                        (MDA)                 (MDMA)

                           Mín.      Máx.                Mín.       Máx.                Mín.      Máx.

Mínima              0           0,090            0           0,090                  0          0,090

Mediana            0,090     2,5               0,090     2,5                   0,090     2,5

Alta                    2,5       12,5               2,5       12,5                    2,5       12,5

Gran Escala     12,5 en adelante      12,5 en adelante             12,5 en adelante

 

Operativo para capturar expendedores de droga

Las autoridades están alarmadas debido a que el 70% del consumo de la droga llamada “hache”, está presente en tres cantones del país que pertenecen a la provincia del Guayas.

 

Según datos del Consep, durante el 2014 en el Ecuador se registraron 1154 casos de heroína al año; el 70% corresponde a Guayaquil, Durán y Samborondón. Por ello, las autoridades realizan constantes operativos para encontrar a los expendedores del alcaloide.

 

“Los microtraficantes utilizan a personas que generalmente tienen algún tipo de adicción para poder traficar pequeñas dosis”, detalló el capitán Romero Arequipa, quien lideró un operativo realizado en el cerro Las Cabras en Durán a inicios de septiembre de este año. Los habitantes del lugar comentaban que la mayoría de los compradores de esta sustancia ilegal, son jóvenes entre 10 a 14 años de edad.

 

En tanto que Amanda Fiallos, jefa del área de salud mental del hospital Abel Gilbert de Guayaquil, menciona que en el 2013, 60 adolescentes llegaron intoxicados por drogas a este centro hospitalario.

 

Los microtraficantes descubrieron que mezclar la droga con productos químicos u otros elementos eleva sus ganancias, sin que les importe los daños severos o la muerte que puede provocar en los consumidores.

 

“En el caso de la marihuana lo hacen en forma casera, mientras que en el de la cocaína y la heroína, el proceso es artificial, las reacciones de estos materiales dentro del cuerpo humano son desastrosas, causando trastornos severos y en muchos casos irreversibles”, explicó el coronel Vladimir León, subdirector de la Unidad contra el Tráfico para el Consumo Interno (Uctci).

 

Por ello, una comisión conformada por los ministerios de Salud, Inclusión Social, Justicia, Educación, del Interior y Desarrollo Social, con la rectoría del Consep, se encargarán de abordar los casos críticos de consumo de heroína.

 

¿Qué es la ‘H’?

La ‘H’ se ha convertido en una de las drogas más adictivas entre los menores de edad. Una sobredosis de heroína puede producir deterioro mental, alucinaciones, problemas hepáticos, provocar el colapso de los riñones, insuficiencia cardiaca, convulsiones y la muerte.

 

“El consumo de estos componentes conllevan a la muerte, porque afectan a los principales órganos del ser humano como lo son el hígado, el riñón, el corazón y el cerebro”, indicó la capitán Susana Manjares, jefa del área de químicos de la Unidad de Criminalística de la Zona 8.

 

“Esta es una razón más para que los muchachos tengan el valor de decirle a quien les ofrezca el alcaloide, NO, no porque consumir es perforar mi organismo, no porque drogarme es llamar a la muerte”, sostuvo el coronel Marcos Zapata, jefe de Antinarcóticos de la Zona 8.

 

¿De qué está compuesta la ‘H’?

La ‘H’ contiene cantidades mínimas de heroína mezcladas con veneno para rata, estiércol, cal, cemento, tiza, harina, sal, yeso, medicamentos veterinarios como la ketamina, un anestésico que sirve para sedar vacas y otros animales, el diltiazem, un medicamento que controla el ritmo cardiaco, el alquitrán de hulla, un elemento para elaborar pinturas, fármacos para tratar el cáncer, tierra fina, entre otros.

 

“A los expendedores de droga no les importa destruir a los jóvenes, no les importa destruir a los niños ni mucho menos destruir a las familias, sólo les importa ganar dinero sin importar las consecuencias mortales”, expresó el especialista Cléver Urguilez.

 

Síntomas: ‘La Monada’

Cléver Urgilez Cabrera, señala que los jóvenes mientras están bajo los efectos de la ‘H’ son personas hiperactivas y fácilmente estimulables.

La hache no es heroína pura, pero al tener cierta cantidad de ésta la convierte en una droga altamente adictiva entre los menores de edad. El tiempo que se demora para generar adicción es bastante rápido y al tener componentes como benzodiacepina, raticidas, etc., la convierten en una droga altamente tóxica. Una vez que el individuo deja de consumir ‘H’, enseguida surge ‘la monada’, como se le llama a los efectos que aparecen en el adicto cuando está en el período de abstinencia.

 

“Los pacientes ingresan aquí con síntomas deplorables, sienten dolor en los huesos, nauseas, vómitos, diarreas, unos lloran, otros comienzan a zapatear, esto es cuando el nivel de droga en el cuerpo está elevado, entonces el organismo comienza a desvanecerse, las defensas comienzan a bajar, lo síntomas son totalmente destructivos hasta cierto tiempo, unos demoran 5 días, otros 10 días, que es lo que ellos le llaman ‘la monada’, hasta que pasan la etapa y el paciente vuelve a sentirse bien”, explicó el Psicólogo Cléver Urgilez Cabrera, quien labora en la Clínica de Rehabilitación para Adictos a las Drogas, Esperanza Para Un Nuevo Amanecer, que en la actualidad atiende a 16 varones que oscilan entre 13 a 17 años.

 

Aclaró que los jóvenes mientras están bajo los efectos de la ‘H’ son personas hiperactivas. “Cuando están bajo los efectos de esta droga, ellos son personas estimulables, siempre andan alegres, contentos. Es una droga placentera que los vuelve muy estimulables, conversan, los pone siempre en alerta, como hiperactivos, los pone con una infinidad de movimientos y los hace sentir como si estuvieran en otro nivel”.

 

El consumo de esta sustancia letal, puede ocasionar discapacidad cerebral hasta en el 80% y posteriormente la muerte. Al ser altamente adictiva, produce dependencia, ya que el sujeto al dejar de consumir la droga presenta dolores a nivel de las articulaciones y para disminuir estos efectos, el consumidor cambia, deja de consumir por placer sino para evitar los efectos secundarios que deja la droga a largo plazo, explicó Ileana Castelos, médico del Centro de Psicoterapia Censico.

 

Campaña contra drogas

Tanto las autoridades como los padres se enfrentan a un gran desafío para alejar a los jóvenes de las drogas. Los primeros deben erradicar este mal que amenaza a la juventud y los segundos, estar alertas ante cualquier cambio inusual en el comportamiento de sus hijos que indique algún signo de consumo, incluso en lugares donde deberían estar seguros como son en las escuelas y colegios.

 

Patricio Zapata, del Consep, señaló que la institución profundizará en la prevención del delito como en la prevención del uso y consumo de drogas. En este último punto, indicó que se trabajará en los sistemas educativo y comunitario, en correlación con los diferentes ministerios, del Interior, de Educación, el MIES y Salud, para lograr también una atención especializada para los jóvenes que lo requieran.

 

Los padres de familia también pueden comunicarse al 1800 Consep para adquirir más información o llamar al #171 para sacar cita en el centro de salud cercano donde se les brindará asesoría psicológica para tratar adicciones.

 

Lcdo. Otto Lucas, operador vivencial de la Clínica de Rehabilitación para Adictos a las Drogas, Esperanza para Un Nuevo Amanecer, brinda charlas a los padres de familia, que tienen a sus hijos en esta casa asistencial.

Cifras

  • Según un estudio del Consep, realizado a estudiantes de 14 a 17 años, de doce colegios en Guayaquil, en diciembre de 2013, reveló que el 99,9% de los jóvenes consigue la droga en los alrededores de los planteles. Las razones son por curiosidad, problemas familiares y moda.
  • En este año se han incautado 2 toneladas 642 kilos de droga en operativos contra el microtráfico.
  • 110 gramos de alcaloides han sido decomisados en 69 operativos (63 en Guayaquil) desde febrero hasta este septiembre.
  • Una dosis de ‘H’ puede costar entre 1, 2 y 5 dólares.

 

Datos

  • El Consep expidió dos escalas en 2013 y en 2014, la primera define las cantidades máximas de consumo personal y la segunda las escalas para la sanción del tráfico de drogas.
  • La escala de tráfico para sustancias estupefacientes se aplica a la heroína, pasta base de cocaína, clorhidrato de cocaína y marihuana. En la escala para sustancias psicotrópicas están las anfetaminas, la MDA y el éxtasis.
  • Los centros de salud brindan asesoría psicológica para tratar adicciones. Los interesados pueden sacar cita llamando al #171 y luego acudir al centro de salud más cercano.
  • Hay 3 criterios de inclusión para tratar a los pacientes consumidores de droga. El tratamiento se diferencia en el uso y consumo de las sustancias.

(I)