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Nataly Mayorga: ‘El retorno a la oficina no tiene que ser obligatorio’

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Nataly Mayorga es experta en Implementación del teletrabajo. Ingeniera en Administración de empresas y cuenta con un MBA y un masterado en Marketing y Estrategias de Publicidad. Es exdirectora nacional de Teletrabajo en Ministerio del Trabajo, representante del Ecuador como experta de teletrabajo para ITA en Barcelona España y representante del Ecuador como líder para la transformación en Salamanca (España).

Nataly Mayorga habla sobre la disposición del Ministerio del Trabajo para que los trabajadores retornen a la presencialidad.

¿Cómo cambió la pandemia al trabajo?

La pandemia cambió nuestras vidas y eso incluyó la forma de trabajar. Tuvimos que implementar nuestra oficina en casa y, además, lidiar con el miedo a contagiarnos, con las tareas de casa, con los deberes de los niños. Ahora soy consultora, pero mucho antes de la pandemia estuve en el Ministerio de Trabajo impulsando el teletrabajo. Fue una tarea dura, fuimos de puerta en puerta por las empresas. Algunos presidentes de las compañías nos dijeron que el teletrabajo era algo que nunca iban a implementar. Pocas firmas se sumaron. Pero en pandemia todos tuvieron que adaptarse al apuro.

¿Las regulaciones acompañaron en ese proceso?

El Ministerio de Trabajo creó el Acuerdo 190 que regulaba el teletrabajo de forma muy detallada. Se tuvo asesoría de Colombia, España, Costa Rica. Luego, en la pandemia, se da el acuerdo 076, que crea el teletrabajo ‘emergente’, con el cual se envía de forma inmediata a la gente a laborar desde casa por la pandemia, pero no detalla cómo debía darse ese teletrabajo. Adicional a eso, se da una reforma al 076. Para mí es una regulación insuficiente, generó desorganización e, incluso, abuso de ciertas empresas. El teletrabajo no es así, hay que seguir un proceso. Debe impulsarse, pero debe ser implementado de forma correcta para que sea beneficioso para el empleador y el trabajador. La normativa actual solo da beneficios a los empleadores.

¿Por qué?

El teletrabajo nace de un acuerdo entre el trabajador y el empleador. Esa es su naturaleza. Pero en la regulación actual se dice que el empleador podrá optar por esta modalidad, es decir solo puede tomar la decisión él y no el trabajador. Un teletrabajador que quiere volver a la oficina no lo puede plantear, pues esa reversibilidad depende de la decisión de la empresa. Además, nos sitiaron con el tema de la desconexión.

¿A qué se refiere?

El teletrabajador es un trabajador más y su jornada no puede exceder los límites de 8 horas diarias y 40 semanales. Pero la norma actual dice que el tiempo de desconexión deberá ser de, al menos, 12 horas continuas en un lapso de 24 horas. Es decir, ¿además de las 8 horas, debemos estar conectados y trabajando cuatro horas más? Esas horas deben ser horas extra, pero eso no se detalla y eso explica por qué la gente está trabajando todo el día o recibiendo tareas de sus empleadores a las 11 o 12 de la noche. Esa sobrecarga laboral no es sana. Este teletrabajo ‘emergente’ debe ser derogado y crearse un nuevo acuerdo donde realmente se regule el teletrabajo, de manera que sea beneficioso para todos. La poca normativa actual que hay tampoco ha sido difundida ampliamente. Entonces, las empresas han tomado los documentos y los han interpretado según han creído. Por eso, hay falencias como los de seguridad y salud ocupacional, que se aborda de forma fugaz. ¿Qué pasa si hay una enfermedad o accidente de trabajo? Nada de eso se dice en las normas actuales y no sé cómo se va a tratar si eso no está detallado. Eso será un problema. Salimos perdiendo los trabajadores.

¿Cómo sería una aplicación correcta?

Se inicia con el compromiso empresarial; es decir, de la máxima autoridad; luego vienen capacitaciones y una radiografía de las habilidades del personal para saber quién se adapta mejor. El Acuerdo 190, que ahora está derogado, detallaba que era obligación de la empresa la seguridad y salud ocupacional y cómo garantizarla, que su trabajador tenga una buena silla, herramientas tecnológicas (…). Pero luego vino la pandemia y prácticamente se le dijo al trabajador: vea cómo trabaja.

¿Debe ser obligatorio el retorno a la oficina?

No, porque aún estamos en pandemia; segundo, no todo el mundo quiere vacunarse; y, tercero, hay que respetar el distanciamiento social. Por otro lado, es verdad que hay gente que no le gusta teletrabajar. Entonces, el retorno a la oficina debe ser voluntario. La evaluación de la forma de trabajar debe estar a cargo de las áreas de talento humano de las empresas.

El Gobierno argumenta que el retorno busca reactivar la economía.

El Gobierno parece que no tiene idea de lo que es el teletrabajo y sus beneficios cuando se implementa correctamente: ahorros y ganancias financieras para las empresas. Los teletrabajadores son más productivos cuando se establecen metas que cumplir y eso abona en la reactivación económica que se persigue. Creo que esto se desconoce y por eso están diciendo que todos tenemos que volver a la presencialidad. Hubo empresas -como dije- que no creían en el teletrabajo, pero luego por obligación lo experimentaron y vieron sus beneficios. Entonces, no se puede eliminar el teletrabajo, pues es una tendencia mundial, lo que el Gobierno tiene que hacer es fortalecerlo.

https://www.elcomercio.com/actualidad/negocios/nataly-mayorga-teletrabajo-retorno-oficina.html