Teléfonos usados cuidan el bosque en el Chocó ecuatoriano y Esmeraldas

Por en mayo 14, 2019

Los celulares viejos se están convirtiendo en los nuevos guardianes de la naturaleza. Un proyecto internacional, que ahora se lleva a cabo en Ecuador, impulsa la reutilización de estos aparatos para monitorear los últimos bosque del Chocó.

Los teléfonos son colocados en la cima de los árboles. Desde allí captan todos los sonidos que se producen en un radio de un kilómetro y los transmiten en tiempo real.

Esto permite conocer qué especies están en la zona y detectar cualquier actividad anormal, como la tala ilegal o la caza. Michael Moens, director de Conservación de la Fundación Jocotoco, explica que desde el mes pasado empezaron a utilizar este sistema en la Reserva Canandé, ubicada en Esmeraldas.

El sistema fue desarrollado por Rainforest Connection, una organización internacional que promueve esta iniciativa en diferentes partes del mundo. Según la organización, el proyecto se inició en el 2014 para luchar contra la deforestación en países como Perú, Brasil y Camerún.

Moens cuenta que el año pasado tuvo un encuentro con el director de Rainforest Connection, quien estaba interesado por los esfuerzos que se realizan en Canandé para proteger los últimos remanentes de bosque del Chocó. Después de conseguir el financiamiento, se instalaron los primeros cuatro celulares en los puntos claves de este lugar, donde es complicado patrullar a diario.

Estos teléfonos, que tienen más de 10 años de vida, son modificados para su utilización. Además, funcionan con una batería, la cual se recarga con los paneles solares, que también están instalados en los árboles.

Para colocar estos aparatos, los especialistas deben subir una altura de 40 metros. Moens dice que este sistema también detecta sonidos de motosierra y disparos.

El momento en que percibe estas actividades, envía una alarma directa a los guardaparques de la reserva. En los próximos meses se van a instalar ocho celulares más en Canandé, que tiene una extensión de 7 000 hectáreas. La idea es proteger este sitio, que es un ‘hotspot’ de la biodiversidad del mundo.

Allí, se pueden encontrar más de 60 especies de aves y habitan animales que no existen en otra zona del planeta. El sistema ha permitido registrar la presencia de fauna amenazada, como el guacamayo verde mayor y el mono araña de cabeza café.

Los celulares también funcionan para informar sobre la presencia de nuevas especies. Las personas pueden ser parte del monitoreo a través de la página web de la fundación (I)

l sistema fue desarrollado por Rainforest Connection, una organización internacional que promueve esta iniciativa en diferentes partes del mundo. Según la organización, el proyecto se inició en el 2014 para luchar contra la deforestación en países como Perú, Brasil y Camerún.

Moens cuenta que el año pasado tuvo un encuentro con el director de Rainforest Connection, quien estaba interesado por los esfuerzos que se realizan en Canandé para proteger los últimos remanentes de bosque del Chocó.

Después de conseguir el financiamiento, se instalaron los primeros cuatro celulares en los puntos claves de este lugar, donde es complicado patrullar a diario. Estos teléfonos, que tienen más de 10 años de vida, son modificados para su utilización.

Además, funcionan con una batería, la cual se recarga con los paneles solares, que también están instalados en los árboles. Para colocar estos aparatos, los especialistas deben subir una altura de 40 metros.

Moens dice que este sistema también detecta sonidos de motosierra y disparos. El momento en que percibe estas actividades, envía una alarma directa a los guardaparques de la reserva. En los próximos meses se van a instalar ocho celulares más en Canandé, que tiene una extensión de 7 000 hectáreas.

La idea es proteger este sitio, que es un ‘hotspot’ de la biodiversidad del mundo. Allí, se pueden encontrar más de 60 especies de aves y habitan animales que no existen en otra zona del planeta.

El sistema ha permitido registrar la presencia de fauna amenazada, como el guacamayo verde mayor y el mono araña de cabeza café. Los celulares también funcionan para informar sobre la presencia de nuevas especies. Las personas pueden ser parte del monitoreo a través de la página web de la fundación (I)

Fuente:  https://www.elcomercio.com/tendencias/telefonos-usados-cuidan-bosque-ecuador.html