La inseguridad se filtra en los centros comerciales

Por en marzo 23, 2018

En un mall de La Puntilla, un caramelero ofrece sus productos a plena luz del día en el parqueadero. Foto: Expreso

Diecisiete segundos. Ese es el tiempo que les toma a tres sujetos acercarse a un vehículo blanco estacionado en el parqueadero de un centro comercial de La Puntilla, sustraerse unos accesorios del carro y escapar sin que nadie a su alrededor se percate de la situación.

 

El hecho, que se hizo viral en redes sociales el pasado martes, se suscitó días antes a las 15:25 y fue captado por las cámaras de seguridad del lugar. Sin embargo, aún no hay noticias sobre la detención de los responsables.

 

Este caso se suma a otros dos robos de accesorios a vehículos que se han registrado durante este mes en otro centro comercial en Los Ceibos y a otra denuncia que hace referencia a un hurto dentro de un nuevo mall de la avenida Samborondón.

 

El mayor Ángel González, jefe del distrito Los Ceibos, confirma que esos delitos ocurrieron en su sector. No obstante, asegura que con la ayuda de las cámaras de seguridad se logró atrapar a los responsables.

 

El agente explica que el problema radica en que estos malls son de libre acceso, por lo que es complicado reservar el derecho de admisión o detener a una persona por alguna sospecha. “Sabemos que no son bandas, sino personas individuales que eventualmente intentan evadir la seguridad privada”. Sin embargo, menciona que ante cualquier indicio de un intento de hurto, los guardias tienen la responsabilidad de llamar a la policía.

 

Estos hechos, debatidos sobre todo en Twitter, han obligado a la población a preguntarse si las plazas comerciales de la ciudad ofrecen suficientes garantías para sus clientes. Hay quienes piensan que sí. Y otros, como Juan Carlos Ocaña, residente de la ciudadela Kennedy Norte, que consideran que no solo hace falta más equipos de seguridad integral en los establecimientos, sino más presencia policial en los entornos.

 

“En diciembre me sacaron los dos espejos del auto en un parqueadero de un mall de la Alborada”. La pérdida fue de $ 600. La administración nunca se hizo responsable, lamenta.

 

A Geancarlos Zurita, otro usuario del norte a quien en noviembre pasado le sacaron del maletero la llanta de emergencia, le preocupa que ciertos lugares, como los Riocentro y Plaza Batán en La Puntilla, no entreguen tiques de registro al ingresar a los parqueaderos. “En Riocentro hasta hace poco lo hacían, te ponían la placa del auto y lo verificaban a la salida. No digo que sea lo mejor, pero al menos te hacía sentir más seguro”. Ahora, agrega Iván Yépez, asiduo visitante de estos espacios, “los coches quedan a la intemperie. Toca fiarse de los guardias y las alarmas”.

 

Para Jorge Villacreses, gerente general de Cuport Empresa de Seguridad, la falta de inversión en personal especializado ha dado cabida a este tipo de incidentes. “Los malls han reducido considerablemente su número de guardias. Los que están no se alcanzan a custodiar grandes áreas, manzanas enteras, en los parqueos o los pisos”.

 

A esto se suma la falta de cultura de los clientes. “Hay quienes dejan laptops, equipos tecnológicos, a la vista de todos. Saben que el lugar es público, pero no intentan ser precavidos”.

 

Como solución, el experto hace un llamado a que la policía y los miembros de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (esto teniendo en cuenta que, al menos en los centros comerciales del norte, los menores de edad ingresan a vender sus productos) custodien la zona. “Hay quienes, no todos, sacan provecho de la situación. Hay quienes al descuido te roban las cosas y salen a la carrera. Lo ideal es que exista intervención conjunta”. (I)

 

Fuente: Expreso.